
Hoy en día, existe una realidad indisoluble: estamos expuestos a un volumen de ruido penetrante y agresivo. En la actualidad, el ruido es como un párrafo escrito en MAYÚSCULAS y negrita. La mayoría de las personas (yo incluida) podemos experimentar un zumbido en los oídos cuando finalmente nos encontramos en absoluto silencio.
Esta semana compartiré, a través de mi propia experiencia, la importancia del silencio para el proceso creativo. También compartiré algunas de mis prácticas de silencio. Y un secreto. Así que, sigue leyendo.
Una molestia personal
Los Reels, los Shorts y los videos de TikTok son como una máquina tragamonedas. Esta imagen me vino a la mente porque una vez fui a un casino Hard Rock; el constante clon-clin de las máquinas tragamonedas hizo que mis oídos «lloraran» al poco tiempo (siempre me pregunto si de ahí surgió el concepto del scroll infinito: pensar que el próximo tirón de la palanca será el de la suerte). No hace falta decir que no me quedé mucho tiempo en el casino. Volviendo a los videos cortos: ¿alguien ha notado que cada reel o short tiene un tono diferente y cambia de volumen cada tres segundos? Para mí, eso es dolor puro.
En mi vida, el ruido es sinónimo de opacidad
Cuando estoy expuesta durante largos periodos a música, voces o tráfico que cambian constantemente, siento inquietud. Mis sentidos se agudizan. Es como si hubiera sido atacada y tuviera que huir o contraatacar. Cuando ya no estoy expuesta al ruido, me zumban los oídos y me siento en estado de alerta; imagina a un soldado que acaba de sobrevivir a un bombardeo y está siendo evacuado en helicóptero, con medio cuerpo colgando fuera mientras sostiene un rifle. No es de extrañar que hoy en día encontremos a más personas tensas o con poca paciencia.
En la mente de una persona creativa, el ruido equivale a distorsión. Es como el sonido estático entre emisoras de radio en los coches antiguos —quizás los jóvenes no entiendan esta analogía—: ese *shhhhhhhhhhhhhhhhhh*. Como consecuencia, para un artista, el ruido significa oscuridad, opacidad y mudez.
Lo opuesto a la opacidad
Por el contrario, cuando experimento un silencio absoluto, empiezo a percibir las ideas dentro de mi cabeza: imágenes vívidas, colores, palabras que se transforman en poesía e ideas que no están influenciadas por nada más que por mis vivencias y el arte que llevo dentro.
Soluciones
Dado que es tan difícil escapar del ruido, tuve que buscar soluciones, como tapones para los oídos y auriculares con cancelación de ruido (existen ciertas opiniones contradictorias sobre el uso de estos últimos; te sugiero investigar al respecto). Aunque estos dispositivos no bloquean el cien por cien del ruido, ofrecen un gran alivio. Además, escucho música instrumental. La armonía aporta calma y relajación a mi mente; también ayuda a la concentración y al enfoque. Por último, de vez en cuando, entro en un tanque de aislamiento durante una hora. Esto ayuda a calmar mi nervio vago y regreso a casa renovada.
Una vida de hermosos colores




Tras el primer invierno en Carolina del Norte, allá por 2015, comencé a pintar con acrílicos. Habíamos pasado al menos dos semanas sin ver el sol, soportando un frío húmedo que hacía doloroso salir al exterior. En el silencio de aquel invierno, una voz en mi interior dijo: «La vida es demasiado corta para vivirla sin colores». Cuando compartí este pensamiento con una colega artista, ella añadió: «y sin belleza». Siguiendo mi voz interior, pinté, pinté y pinté hasta que la melancolía invernal se disipó. Desde entonces, nunca he dejado de hacerlo.
El silencio me trae susurros de arte.
El silencio me ayuda a apreciar.
El silencio es una reverencia
ante la naturaleza.
El silencio reconforta y nos conecta
con nuestro ser interior más elevado.
El silencio es la voz de la reflexión.
El silencio es el rey para quien
piensa, filosofa o planifica.
El ruido, por definición,
es lo opuesto a todo eso.
¡Au revoir!
Espero que encuentres un lugar tranquilo en tu vida para disfrutar de ti misma/o; tal vez para tener una cita con un libro, contemplar el atardecer o llorar aquello que te impide ser feliz. Te deseo esto de todo corazón, en nombre de todas las cosas perfectas que somos. Gracias.
Hasta que nos volvamos a encontrar.
Anechy Padrón

Libros
Repleta de valiosas lecciones y momentos emocionantes, Las aventuras de Patti y Barci: La ciudad de los gatos es una lectura inolvidable para los jóvenes amantes de los animales y los buscadores de aventuras.
